SEMILLA DE FELICIDAD
Me incorporé a tu vida
Tímidamente
Para tocar con dedos de azúcar
Todas las teclas de tu amor
Y también
Para subirte al delirio por escaleras de seda.
La golondrina
Es un pedazo de cielo
Que nuestro amor ha convertido en pájaro.
Y tú eres un torrente de camisas blancas
Recién lavadas
Que me refrescan el alma.
Eres también
Mi tierna gota de miel
Y el eucalipto del atardecer
Donde cosecho estrellas y poemas.
A ti te hicieron
Del barro azul con el que se parcha el cielo
Y de la harina fina
Con la que se amasan las lunas de otoño.
Yo soy un triste colibrí
Que sólo bebe agua bendita,
Un pastor de girasoles ancianos
Y una música barroca
Adherida a tu piel como un tatuaje.
Cuando te beso,
Abejas de porcelana con espuelas azucaradas
Salen cantando de tu boca.
Y cuando sonríes,
La noche se llena de estrellas
Para iluminar nuestra cama nupcial
Rodeada de abedules.
Me incorporé a tu vida
Valientemente
Para romper el surco donde germinará
La semilla de la felicidad.