LUCERO DEL SUR
Para Marcela, el rostro del amor.
Cada vez que te recuerdo
Traerte desde el pasado a mi pensamiento
Yo sé que tú eres la mujer
Tu paso por mi vida
Bien sabes que te quise, te quiero y te querré.
Me has condenado a mendigar tu lejano amor
El futuro me encontrará
Una mano enguantada dibuja la palabra alegría
En mi corazón.
Es una sensación placentera parecida
A la gloriosa aventura de guiar caravanas de unicornios
Por desiertos musicales.
Que algún día finalmente anclará este barco
Que hoy navega entre la niebla.
Inundó los ríos felices de la memoria
Pero no quisiste detenerte para conocerme más
Ni tampoco hacerte cargo de este amor afiebrado.
Y a vaciarlo cada mañana con tu añoranza
Para luego renovarlo con más fuerza
Y repetir así un ciclo eterno.
Amándote desde el pasado
Pero persisto en el presente
Para no correr el riesgo de perderte.